Philip L. Russell :
El Peña Nieto de México a mediados de
su término

La baja aprobación del presidente refleja no solo su desempeño pero también la inhabilidad de su gobierno para atender los problemas básicos del país.

Pena Nieto caricature sm

Caricatura de Peña Nieto por Armando Aguayo Rivera / Flickr.

Por Philip L. Russell | The Rag Blog | 4 de enero, 2016

Traducido del inglés por Cecilia Colomé

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853px-Rag_radio2Escuche nuestra difusión en internet de Rag Radio con Philip Russell y el anfitrión del programa Thorne Dreyer hablando sobre los temas en este artículo. También participa Alice Embree del Rag Blog abordando acontecimientos de Centroamérica y Cuba. El programa fue difundido originalmente el viernes 8 de enero, 2–3 p.m.,en KOOP 91.7-FM en Austin. La entrevista es en inglés.

  • Puede leer un artículo anterior en Rag Blog de Philip Russell acerca de los dos primeros años de Peña Nieto, aquí.

“Los pobres son más pobres, los niveles de violencia e inseguridad se dispararon y el presidente encopetado se quedó impávido y corto ante la crisis nacional. A EPN [Enrique Peña Nieto] el cargo le ha quedado grande”. — Elena Poniatowska, 2015

El primero de diciembre marcó la mitad del término de seis años del presidente mexicano Enrique Peña Nieto. Su primer año ha sido por mucho el mejor de su mandato. En el segundo día de su presidencia anunció el Pacto por México — una alianza entre el (centro-izquierda) Partido de la Revolución Democrática (PRD), el (centro-derecha) Partido de Acción Nacional (PAN) y su propio Partido de la Revolución Institucional (PRI).

Gracias a esta alianza tripartita le fue posible aprobar leyes y
enmiendas constitucionales que produjeron cambios radicales en los sectores de educación, telecomunicaciones, impuestos y energética. La reforma energética permitió a capital privado invertir en el sector petrolero por primera vez desde que el presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria en1938. A pesar de la oposición de maestros disidentes en el sur de México y simpatizantes de Andrés Manuel López, quien dos veces fue candidato presidencial del PRD, con la participación del PRD en el Pacto por México, la oposición fue inefectiva.

Las prensas nacional y extranjeras
adularon a Peña Nieto.

Las prensas nacional y extranjeras adularon a Peña Nieto. Peña Nieto resumió su trabajo legislativo como “En 20 meses, gracias al apoyo de diversas fuerzas políticas de izquierda, centro y derecha, fue posible hacer reformas de reestructuración, las cuales proporcionarán una nueva base — una plataforma para promover desarrollo, beneficios sociales y prosperidad en México.”

Los mexicanos después de haber visto una economía estancada y poca mejoría en términos se seguridad, le dieron a Peña Nieto tan solo un 44% de aprobación después de su primer año.

 
En declive en el 2014

El año 2014, en contraste con el 2013, se convirtió en el annus horribilis de Peña Nieto. Su presidencia se puso en declive en junio cuando el gobierno reportó que el ejército había matado a 22 jóvenes en Tlatlaya, a 50 millas al suroeste de la Ciudad de México. Según fuentes oficiales, esto fue el resultado de una confrontación del ejército y delincuentes. Después la prensa reveló que el ejército había asesinado a los 22 de manera de ejecución en una bodega.

Después en septiembre la policía en Iguala, Guerrero, dirigieron sus pistolas hacia estudiantes del instituto para la formación de maestros en Ayotzinapa, Guerrero. Seis murieron, incluyendo a tres que no eran estudiantes y que fueron atrapados en el tiroteo. Cuarenta y tres otros estudiantes simplemente desaparecieron. El gobierno declaró que la policía local había entregado los estudiantes a una pandilla de narcos la cual, creyendo que eran miembros de una pandilla rival, los mató y quemó sus cuerpos en un basurero.

La desaparición de los 43 estudiantes debilitó la credibilidad hacia el gobierno.

La desaparición de los 43 estudiantes rápidamente debilitó la credibilidad hacia el gobierno. Las respuestas de ambas ramas de gobierno, estatal y federal, fueron vistas como inefectivas y tardías. En la búsqueda de los estudiantes, numerosas fosas clandestinas fueron encontradas, indicando el nivel de violencia en Guerrero. Pronto salió a la luz que el gobierno municipal de Iguala tenía vínculos estrechos con traficantes de droga.

Mientras que el gobierno estaba tratando de esconder bajo la mesa el asunto de los 43 estudiantes desaparecidos, nuevas fuentes revelaron que Peña Nieto y su esposa eran propietarios de una mansión de $7 millones de dólares en la Ciudad de México construida para ellos por una empresa de construcción que se había beneficiado ampliamente mediante contratos con el gobierno. El turbio financiamiento de la mansión confirmó la percepción del público de la corrupción desenfrenada en el gobierno y hundió la reputación de Peña Nieto. Para diciembre del año pasado el grado de aprobación de su gestión era de apenas el 39%.

 
Ningún nuevo ridículo significante

A excepción del escape del jefe del narcotráfico Joaquín “El Chapo” Guzmán, el 2015 no proporcionó nuevos ridículos significantes para Peña Nieto. Sin embargo los eventos del año anterior lo siguieron persiguiendo. En enero la oficina del procurador general declaró que su versión de la desaparición de los 43 era la “verdad histórica.”

Pocos aceptaron esa noción, incluyendo a investigadores de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Basándose en imágenes de satélite, ellos reportaron que los restos de los estudiantes nunca fueon quemados en el basurero. Su reporte criticó severamente lo que fue caracterizado como una investigación de pésima calidad realizada por el gobierno.

El reporte criticó lo que fue caracterizado como una pésima investigación realizada
por el gobierno.

Tanto este reporte como también una serie de demonstraciones demandando justicia y una industria artesanal publicando libros mantuvo el asunto de los 43 en las noticias. El asunto persiguió no solo a Peña Nieto sino también al PRD, ya que el alcalde de Igual y el gobernador de Guerrero cuando los estudiantes desaparecieronfueron electos siendo miembros del PRD.

Dada la falta de revelaciones nuevas, en diciembre de 2015 el porcentaje de aprobación del desempeño de Peña Nieto se mantuvo en el 39%. Esto es considerablemente más bajo que la aprobación a mediados del mandato de sus dos predecesores, Vicente Fox (2000-2006) con el 58%, y Felipe Calderón (2006-2012) con el 52%. Los mandatos de sus ambos predecesores ahora son considerados mediocres.

La baja aprobación de Peña Nieto refleja no solo su desempeño sino también la inhabilidad de su gobierno de atender los problemas básicos que México enfrenta. Estos problemas han persistido y en algunos casos se han empeorado durante su presidencia.

 
Economía en declive

Bajo Peña Nieto la economía ha continuado a decaer. Entre 2000 y 2004, el crecimiento anual del producto interno bruto (PIB) fue en promedio del 2.03% — prácticamente la misma tasa que la del crecimiento de la población. Durante los primeros tres años del mandato de Peña Nieto, el crecimiento en promedio fue del 1.9%. Esta tasa de crecimiento ha sido especialmente mortificante ya que desde su campaña Peña Nieto prometió un crecimiento económico del 5-6%. Los bajos precios del petróleo han arrastrado hacia abajo a una economía que ya estaba lenta. No es sorpresa que en una encuesta en noviembre solo el 23% aprobó el desempeño de Peña Nieto en la economía, mientras que el 56% lo desaprobó.

A pesar del descontento con la economía, unas cuantas luces brillantes surgieron.

A pesar del descontento con la economía, unas cuantas luces brillantes surgieron. A principios de este siglo la economía de México estaba peor que otras economías de Latinoamérica ya que depende de la exportación de productos manufacturados. Otras países de Latinoamérica, como Brasil y Chile, dependen de exportaciones de materias primas cuyos precios han decaído.

La estrella del sector de exportación es la industria automovilística, la cual ha atraído una inversión extranjera masiva debido a los bajos salarios (de acuerdo a estándares internacionales), la proximidad con el mercado de EE.UU, y los tratados de libre comercio que le dan acceso libre de tarifas a los mercados europeos y japoneses. La producción de automóviles creció un 8.1% en la primera mitad del 2015, comparado con el mismo periodo del año anterior.

La riqueza de México ha seguido concentrándose. En 2002 los cuatro mexicanos más ricos tenían una riqueza equivalente al 2 porciento del producto interno bruto (PIB). Para el 2014 su riqueza sumaba el 9% del PIB. El número de empleos con salarios bajos ha estado aumentando mientras que el número de empleos con salarios altos ha disminuido. El gobierno reportó un aumento de dos millones en el número de personas viviendo en pobreza entre 2012 y 2014. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, una agrupación de las 34 economías más grandes del mundo, encuentra que de sus miembros solo Chile tiene una distribución de la riqueza más desigual que la de México. Una encuesta realizada en noviembre mostró que el 61% de los mexicanos desaprueban los esfuerzos de Peña Nieto para abatir la pobreza.

La inseguridad y violencia continúan incontroladas en muchas partes de México.

Según fuentes gubernamentales, entre diciembre del 2012, el mes que Peña Nieto inició su mandato, y septiembre de 2014, 31,892 mexicanos fueron asesinados. De diciembre de 2012 hasta octubre de 2014, 9,442 mexicanos desaparecieron. Como el columnista Gerardo Esquivel hizo notar este mes, “la inseguridad y violencia continúan incontroladas en muchas partes de México”. Muchos mexicanos coinciden, dándole una aprobación del 24% y una desaprobación del 57% a Peña Nieto en cuanto a su gestión en asuntos de seguridad.

 
La corrupción continúa

La corrupción continúa arruinando la reputación de los gobernantes actuales y desanimando a inversionistas extranjeros. En 2009, México clasificó en el lugar 89 de todos los países por corrupción según la evaluación de Transparency International. Para el 2015 había descendido al lugar 103. Los partidos políticos, considerados corruptos por el 91% de la población, son vistos como la institución más corrupta.

Los manifestantes frecuentemente descargan su furia en instituciones políticas. Como resultado, las barreras para el control de multitudes afuera de la Cámara de Diputados ahora son más grandes que las que están afuera de la embajada de EE.UU. — el lugar favorito para protestas a finales del siglo 20. Una encuesta en diciembre reveló que el 42% de los mexicanos sentían que el nivel de corrupción empeoró en el año pasado, mientras que el 45% sentía que se ha mantenido sin cambio.

Otro factor es la espeluznante situación de los derechos humanos en México.

Otro factor que ha disminuido la aprobación de Peña Nieto es la espeluznante situación de los derechos humanos en México. El reporte de Human Rights Watch del 2015 notó, “el gobierno ha hecho pocos progresos en llevar a juicio a soldados y policías que han cometido crímenes, desapariciones y torturas durante la campaña en el combate contra el crimen organizado …” Una encuesta realizada en noviembre encontró que el 54% de los mexicanos sentían que el respeto a los derechos humanos se había mantenido al mismo nivel, mientras que el 26% sentía que había disminuido.

Una encuesta realizada en el 2015 conocida como el “barómetro de Latinoamérica” reportó que solo el 19% de los mexicanos están satisfechos con la democracia. Sin embargo, salvo nuevas indignaciones, un movimiento masivo tal como el que sacó al presidente guatemalteco Otto Pérez Molina este año, es poco probable. Esto deja a las elecciones como la ruta hacia el cambio.

Las elecciones del congreso a mediados del 2015 mostraron señales positivas. Con una participación del 48% a mediados del término fue las más alta desde 1997. Las sillas del Congreso cambiaron de un partido a otro en 102 de los 300 distritos congresistas — un porcentaje muy por encima del vecino del norte de México.

Muchos votantes cambiaron su alianza hacia un nuevo partido de izquierda.

Los votantes mostraron su desprecio a los tres principales partidos participando en el Pacto por México, reduciendo su voto compartido del 75.9% en 2012 a el 63.6%. Muchos votantes cambiaron su alianza hacia un nuevo partido de izquierda, MORENA (Movimiento Regeneración Nacional – Movement for National Regeneration), organizado para propulsar hacia la presidencia de 2018 a quien ha sido dos veces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador. Su partido obtuvo el 8.4% de los votos a nivel nacional y recibió más votos que el PRD en su bastión tradicional de la Ciudad de México, 700,000 a 590,000. Esto es un arma de doble filo para la izquierda ya que si su voto permanece dividido entre MORENA y el PRD, no tiene posibilidad de ganar en la elección presidencial ya que la elección es de una sola vuelta.

 
Elecciones de 2018

Una vez que acabaron las elecciones del 2015, la atención general se enfocó hacia la elección presidencial del 2018. Las encuestas acerca de candidatos con tanta anticipación no significa mucho, ya que la experiencia reciente en México indica que el que lleve ventaja cambiará como resultado de las campañas. El candidato con ventaja refleja no solo las cualidades de los candidatos sino también la simpatía de las redes de TV y enormes cantidades de dinero en efectivo — algunas legales y otras no — las cuales giran alrededor de las elecciones.

Quizá valga la pena mencionar que una encuesta realizada en diciembre de 2105 indicó que si las elecciones se llevaran a cabo ahora, el 29% votaría por el actual PRI, 25% por el PAN (el cual dejó de gobernar en el 2012), 14% por el recién fundado MORENA, 9% por un candidato independiente (los independientes podrán ser candidatos por primera vez en 2018), y 7% por el fragmentado PRD.

Cuando se les preguntó a los votantes acerca de sus candidatos favoritos, el ministro del Interior Miguel Ángel Osorio Chong (quien podría recibir un empujón favorable si El Chapo es capturado antes de las elecciones) y López Obrador (quien ha estado en campaña a la presidencia desde 2006), obtuvieron un voto del 18%. Un rival cercano es quien fue la primera dama, Margarita Zavala del PAN con el 17%. Frecuentemente se le compara con Hillary, pero a diferencia de la que fue primera dama en EE.UU., ella nunca ha sido candidata a un cargo público en el gobierno, haciéndolo más difícil para evaluar sus posturas. Otros que están recibiendo bastante apoyo son Jaime “El Bronco” Rodríguez (independiente, gobernador de Nuevo León) con el 15% y el alcalde de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera del PRD con el 8%.


Lea más artículos de Philip Russell acerca de Peña Nieto y México en el Rag Blog, y escuche en inglés las entrevistas de Thorne Dreyer con Philip .

[El escritor Philip L. Russell vive en Austin y ha escrito seis libros acerca de Latinoamérica, incluyendo The Essential History of Mexico (Routledge, 2016), y es editor de Mexico Energy News.]

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